¡Se fue la luz!

El otro día cenando en un lugar determinado del planeta, por razones comunes de la naturaleza de las cosas, llego a su fin de vida la bombilla que tan encandiladamente nos había estado alumbrando.   De no ser por aquel Señor electricista del que tan agradecidamente estoy, no hubiera continuado la exquisita cena, con los recuerdos y reflexiones que trajeron a mi…

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