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El estilo que nace en nuestra niñez

Recuerdo la ocasión en mi niñez, que marcó el resto de mi vida en mi manera de vestir, llegando a entender que nuestra niñez es una gran época de esponja, donde absorbemos todo lo que vamos aprendiendo, sobre todo mediante la imitación.

El hablar, cantar, los gestos, vestir y nuestro estilo de vida, la mayoría de las veces se marcan en nuestra infancia, independientemente de lo que solemos aprender por pura naturaleza. Ese hecho fue posible gracias a un filme del género Western que se titulaba “Billy el Niño”. Aunque no he vuelto a volver a ver jamás la película a pesar de haberla buscado, si mal no recuerdo casi al final de la misma, salía un vaquero con todo su vestuario del mismo color, pantalón, botas, sombrero, camisa, todo conjugado con el color azul marino.
Imaginen, aquel vestuario me pareció fascinante e increíble, toda esa adrenalina sumada a la acción de la película West que siempre ha gustado a los niños, formó mi carácter de vestir, hasta el día de hoy. Aún hoy en día ese recuerdo me entusiasma. Po ello, suelo conjugar mucho los colores en mi vestuario, ya sea de manera complementaria o indistintamente, todo ello con la más absoluta naturalidad. 
Casualmente el filme “From Dusk Till Dawn” (Abierto hasta el amanecer), escrita por Quentin Tarantino y dirigida por Robert Rodriguez, uno de los personajes que hacía el actor George Clooney dice una frase muy real. “Un buen vestuario, aporta más personalidad y elegancia, que la más cara Joya del mundo”. Esta forma de vestir en mí me brindó la posibilidad de que la inmensa mayoría de mis relaciones desde mi juventud, se iniciaran a primera vista.
Aconsejo desde ya, a cualquier joven u hombre, a que siempre tenga una excelente imagen a primera vista y para ello el vestuario es fundamental, incluso en vuestra casa, donde a veces sin darse cuenta, se suele abandonar la imagen y el estilo, recordad siempre que “El hábito hace al Monje”.

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