Antonio Maceo y el verdadero secreto de su muerte

Antonio de la Caridad Maceo y Grajales nació en Santiago de Cuba, el 14 de junio de 1845 fue un General cubano, segundo Jefe Militar del Ejercito Libertador de Cuba. Apodado El Titán de Bronce.

Maceo fue uno de los líderes independentistas más destacados de la segunda mitad del siglo XIX en América de habla castellana y portuguesa (Brasil.

Su padre Marcos Maceo fue un afroamericano nacido en Venezuela que viajó a Santiago de Cuba en 1823, después de que varios de sus compañeros se exiliarán desde América del Sur.

Se casó con Mariana Grajales, una afroamericana nacida en Cuba de padres dominicanos que había obtenido la libertad y la cual tuvo varios hijos, además de contribuir a la crianza de otros hijos de su anterior esposo.

El Padre de Maceo y todos sus hermanos también se alistaron al Ejercito Libertador de Cuba. El Ejercito Libertador de Cuba era el movimiento insurreccional de campaña cuyo objetivo era alcanzar que Cuba se independizará de España.

A pesar de los problemas raciales {Los criollos que eran cubanos descendientes de españoles sin mestizaje, en su mayoría se oponían a que negros (negros y mestizos) ocuparan cargos relevantes en el Ejercito Libertador}.

El maquiavelismo, las intrigas, etc. Realizadas por los criollos en las filas insurrectas, contra negros (negros y mestizos) eran un mal que Maceo supo superarlos con valentía y carácter, hasta ocupar la dirección del Departamento oriental de Cuba, quizás, exceptuando Las Tunas, controlada por el caudillo regionalista y Mayor General Vicente García, que prácticamente era el amo absoluto de los campos en esa región.

Protesta de Baragúa: Es el nombre dado a la orden de desobediencia del general cubano Antonio Maceo, 15 de marzo de 1878, con respecto al Pacto del Zanjón, y que fue un trascendental precedente a la independencia de Cuba respecto de España

El 7 de diciembre de 1896, sus planes de reunión con Máximos Gómez (jefe del Ejército Libertador y gran amigo) y el Gobierno en Armas de Cuba, no llegaron a cumplirse, en las cercanías de Punta Brava, finca de San Pedro. Maceo avanzaba solamente acompañado de su escolta personal (dos hombres) y el medico de su Estado Mayor Teniente Francisco Gómez Toro (hijo de Máximo Gómez). el Brigadier General también del Ejercito Libertador José Miró Argenter y una pequeña tropa insurrecta de no más de 20 hombre, fueron detectados por una fuerte columna española, quienes abrieron fuego intenso de artillería dándole alcance a Maceo.

Según contaron los supervivientes, Francisco Gómez Toro no quiso abandonar el cuerpo del General Antonio Maceo y quedo solo a su lado después que el resto pudiera escapar.

Los españoles desconociendo la importancia de lo ocurrido dejaron abandonados los cuerpos, después de rematarlos sin saber la identidad de los dos caídos.

La caída de Antonio Maceo fue un golpe importante en todos los aspectos, para Cuba y los cubanos desde entonces.

Su muerte encierra un gran misterio, sobre las razones y lo extraño de los sucesos acaecidos alrededor de la misma, su encuentro con Gómez y el Gobierno en Armas, un Gobierno en Armas formado en aquel entonces por claros detractores que se oponían a la posición de cargos elevados de negros (negros y mestizos), sumado al fuerte carácter y valor de enfrentamiento por parte de Maceo, no eran bien visto para una futura y cercana Cuba independiente de España. Estos sectores racistas que integraban el ejército libertador  y el Gobierno en Armas se oponían al liderazgo de Maceo y mucho más a que este fuera segundo al mando del Ejercito Libertador por ser negro.

Además de otros artículos y escritos, existe uno verdaderamente relevante a tener en cuenta y es un artículo realizado por el escritor e historiador cubano Miguel Barnet en su libro Cimarrón: Historia de un esclavo, biografía de Esteban Montejo de 103 años de edad, ultimo cimarrón superviviente en Cuba y en el continente americano y también soldado del Ejército Libertador. Hay un párrafo en particular que, a pesar de sus puntos suspensivos, confirma junto con otros testimonios y documentos, de cierta realidad en cuanto al misterio, secreto y ocultismo de alta traición que encierra la muerte de Antonio Maceó y su ayudante y medico Francisco Gómez Toro.

Desde pequeño mis abuelos y el entorno de estos hablaban de cierta traición a Maceo por parte de insurrectos y ciertos sectores del Gobierno en Arma, que veían a Maceo como un peligro para la futura Cuba independiente o anexada, no hay que olvidar que eran épocas donde el anexionismo también tenía sus aduladores y donde los negros (negros y mestizos) no eran bien vistos por ese sector racista de cubanos.

Siendo ya Cuba un país de pleno derecho en 1912, la violenta represión y ensañamiento sobre el levantamiento de negros (negros y mestizos) que habían sido olvidados y exigían igualdad de oportunidades, el control y posterior desmantelamiento del Partido de Color, creando una ley que impedía la creación y formación de partidos enfocados en una sola raza. Puso de manifiesto el pensamiento real racista y clasista, existente desde entonces en mayor o menor grado en la sociedad cubana.

Un niño podía haber contado una mejor historia sobre la muerte de Antonio Maceo, que el cuento de que Francisco Gómez quiso quedarse al lado del cuerpo para protegerlo él solo de los españoles.

Luego los constantes intentos de los diferentes gobiernos y organismos cubanos desde la creación de la república, en no sacar a la luz la realidad de los hechos, mediante una comisión que investigue estudie y analice toda la información posible y detallada sobre el mismo, para llegar a la conclusión más aceptada y cercana en lo posible, a la realidad de lo acaecido. Todo ello hace saber que el proceso cubano como sociedad, aún carece de madures.

José Martí, Máximo Gomez, Calixto Garcia y Antonio Maceo

Yo no puedo ex ponerles los hechos tal y como ocurrieron, pero hagámonos una idea mediante este análisis.

Un Maceo con un carácter rebelde y muy capaz de enfrentarse a un ciclón, tan fuerte que siempre había demostrado mediante enfrentamientos escritos y directos, a esos sectores racistas cuya decisión de la guerra contra España, más que independentista y antiesclavistas, eran de intereses económicos (sectores cubanos se oponían a los fuertes impuestos y control de España en sus colonias) y contrarios a la abolición y menos aún a que negros (negros y mestizos) recibieran el mismo estatus.

La muerte de Maceo además de ser uno de los pasajes más triste de la historia en Cuba, se suma a uno de tantos complots acaecidos contra la comunidad afroamericana en Cuba y la sociedad cubana en general, como lo fueran otros complots a través de la historia de Cuba. Entre ellos el Proceso de la Escalera (Conspiración de Escalera) en 1844, que en realidad intentaba socavar el éxito y creciente estatus de negros (negros y mestizos) libertos que realizaban los trabajos que los españoles y criollos (Los descendientes de españoles en las ex colonias eran considerados criollos) no deseaban realizar, y que negros (negros y mestizos) con sus esfuerzos comenzaban a alcanzar cierto poder adquisitivo que inquietaba tanto a colonos españoles, a criollos y la misma Corona española.

Estos no veían con buenos ojos una clase social alta negra con cierto poder económico en Cuba, entonces se inventaron la Conspiración de la Escalera para despojar a los negros (negros y mestizos) libertos, de sus riquezas alcanzadas y negocios que comenzaban a tener algunos, para evitar cualquier posibilidad de poder de dicha comunidad negra (negros y mestizos).


La historia de Cuba desde la colonización hasta nuestros días está plagada de todo tipo de situaciones encontradas, apreciables y despreciables, que a fin de cuenta son la realidad del carácter actual del cubano.

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